Testimonios de sobrevivientes de la bomba atómica - Parte 1 Capítulo 5

En el hospital


El hospital naval, al cual Chizue fue llevada, quedaba lejos de la estación de Isahaya. Allí recibió una inyección de alcanfor, la cual la hicieron recobrar el conocimiento y después se le ayudó con simple tratamiento para sus heridas.
Tanía numerosas cortes y heridas por golpes, pero afortunadamente ninguna lesión era grave. (eso pensaba ella)

En el amplio vestíbulo, que semejaba una sala de deportes, había esteras de paja, donde muchos de los heridos fueron instalados. En el lapsus de dos o tres días los heridos graves murieron, uno tras de otro y luego eliminados en algún lugar.

En aquellos días Chizue creía que ella había salido sólo con leves heridas. En los primeros días, en realidad ella no estaba mal. Su estado de salud era normal. Después, alrededor del 13 de agosto, comenzó a caérsele el cabello. Cuando se recogió el cabello en una coleta, se le cayó, sin ningún dolor, en una sola pieza, como si fuese un falso postizo. Se estremeció.

Con cada alarma de ataque aéreo Chizue moría de miedo, y se metía bajo la estera, aguantando la respiración, hasta que acabase. Fueron días terribles para Chizue y lo único que ella deseaba, era irse lo más rápido posible a Kashima, a donde habían sido evacuados su madre y sus hermanos menores.